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10 mar ¿Ayudan los probióticos a minimizar los efectos de la dermatitis atópica?

Nuestra piel es una parte muy importante de nuestro cuerpo, de hecho, recibimos a través de ella una gran cantidad de sensaciones que nos son transmitidas desde el exterior. Las enfermedades que afectan a la piel suelen ser difíciles de tratar porque resulta extremadamente complicado identificar la causa que las provoca.  Concretamente, la dermatitis atópica es una de las grandes desconocidas pues resulta complicado prevenir su aparición.

La dermatitis atópica es una enfermedad común en la infancia que en muchos casos, afortunadamente, suele mejorar con el paso de los años. Los afectados por esta dolencia suelen ser los bebés y sus síntomas pueden aparecer a edades muy tempranas desde los 2 a los 6 meses de edad.

Esta dolencia responde a una reacción de nuestra piel, similar a las que se pueden deber a las alergias, siendo la hinchazón y el enrojecimiento continuo sus síntomas principales. Las personas que padecen estos síntomas pueden ser, además, más sensibles a otro tipo de alergias o intolerancias ya que su piel  carece de ciertas proteínas.

Afortunadamente, son muchos los casos en los que los peques superan estas dolencias con el paso de los años, concretamente al comienzo de la vida adulta. Sin embargo, resulta cuanto menos incómodo para los niños y niñas llegando a afectar al sueño o la concentración.

En un ensayo clínico publicado en The Lancet, una de las revistas médicas más importantes del mundo, se ha evaluado el efecto de los probióticos sobre la aparición de este tipo de eczema atópico en niños y niñas de hasta 2 años.

Este estudio clínico se realizó en mujeres embarazadas con altas probabilidades tener niños con eczema atópico cuyos antecedentes familiares y personales de dermatitis y otras enferemedades relacionadas y se les proporcionaron probióticos a los recién nacidos durante seis meses. Finalmente, los resultados indicaron una notable disminución en la aparición de eczemas en el grupo que tomaron probióticos.

Una posible explicación de estos resultados podría ser el hecho de que los microorganismos tendrían un efecto sobre la respuesta inmunológica de estos bebés. Por lo tanto, podemos decir que las bacterias beneficiosas que habitan en nuestro intestino ayudan a prevenir el desarrollo de la enfermedad y, combinadas con los prebióticos (sustancias que no digerimos pero que ayudan a bacterias que tenemos en nuestro organismo) pueden ayudar a prevenir la dermatitis atópica en niños lactantes.

En definitiva, resulta importante y necesario cuidar nuestro cuerpo desde el interior ya que la población bacteriana de nuestro organismo tiene múltiples efectos beneficiosos en nuestra salud.

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