Mi hijo no quiere ir a la escuela

Mi hijo no quiere ir al colegio

05 nov Mi hijo no quiere ir a la escuela

“¡Me quiero quedar aquí contigo! ¡No quiero ir, no me gusta! ¿Por qué tengo que ir? Me duele la tripa…”. A menudo a los padres se nos rompe el corazón al oír estas palabras y nos inunda la preocupación: ¿Por qué nuestros hijos no quieren ir al cole? Lo primero que debemos saber, es que estas actitudes son normales al entrar por primera vez al colegio, y todavía más a la guardería. En este último caso, lo ideal es alternar los días u horas de guardería hasta que el niño se acostumbre a sus compañeros y a su rutina y nos pida ir. Pero con el colegio, todo se vuelve más duro para los pequeños.

Si nos encontramos en los días previos, debemos prevenirlo dando un paseo los días de antes para enseñarle su cole, hablarle de que tendrá una maestra nueva que le enseñará cosas emocionantes y lo pasará muy bien, y que hará muchos amigos nuevos. Cuando llegue su primer día, se recomienda llegar antes y acompañado de ambos padres u otros familiares. El niño debe ver que todos los niños van y hacen lo mismo que él, y que es una situación normal. Cuando sea la hora de entrar en clase, los padres no debemos hacer un drama incluso si vemos a nuestro hijo llorar: hay que ser tajante e irse pronto. En el portal Uncomo de educación encontramos más consejos de este tipo que nos pueden ayudar.

Puede que solo ocurra los primeros días: en ese caso no tenemos que preocuparnos. También es normal que suceda después de los periodos vacacionales en los que se ha pasado mucho tiempo con los papás o cuando hay un nuevo hermanito y sienten celos de que se queden en casa con el pequeño y a él le manden al colegio.

Estamos ante un problema cuando vemos que las rabietas persisten o que el niño finge estar enfermo con dolores de tripa o de cabeza que se solucionan “milagrosamente” el día que se queda en casa pero reaparecen cuando hay que volver al cole. Tenemos que comprobar si realmente tiene un problema en el colegio y puede ser víctima de acoso o maltrato infantil. También es posible que nuestro hijo tenga un desorden de ansiedad y el miedo al cole sea un miedo más de los muchos que tiene: miedo a la oscuridad, a los monstruos, a los ladrones; o celos a los padres, convirtiéndose en su sombra al no querer separarse ni un minuto de ellos. La psicóloga Florencia Pucci nos da más consejos especializados en psicología en el blog Bebesencamino.

Si hablamos con nuestros hijos para explicarles por qué tienen que ir al cole, les tranquilizamos y elaboramos una rutina a la hora de levantarnos que sea siempre la misma (vestirnos, lavarnos los dientes, desayunar e ir al cole como una actividad más), el problema deberá desaparecer progresivamente. No debemos nunca premiar al niño con ir al cole ni castigarlo por no ir: debe verlo como algo natural. Cuando no aparece de manera natural y ya ha pasado un tiempo, hay que hablarlo con el profesor y establecer una solución profesional a su problema, indagando en las causas familiares y escolares que le han podido llevar a ese estado.

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